Evasión Fiscal Ficticia…

evasion fiscaLLa Ley No. 82-79 de fecha 16 de diciembre del año 1979 obliga algunos funcionarios públicos a presentar por ante el tesorero de la nación la declaración juradas de sus bienes netos debidamente detallada, jurada y legalizada por ante notario público.

El resultado de comparar la referida declaración jurada de bienes netos con la declaración jurada de impuesto sobre la renta dispuesta por el Código Tributario Dominicano Ley No. 11-92 modificada, suele originar en algunos casos la Evasión Fiscal Ficticia.

Para el Lic. Andrés Terrero Alcántara Ex Juez Presidente de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, este tipo de evasión no tipificado por ley, es el resultado de declarar lo que no se tiene…

Sostiene que la declaración de bienes contemplada en la Ley No. 82-79 es asumida como real, cierta y por tanto no cuestionada por las autoridades llamadas a recibirla, hasta tanto no sea comparada con la declaración jurada de impuesto presentada al fisco, la cual determinaría la existencia de patrimonios irreales que desde el punto de vista tributario daría origen a la citada Evasión Fiscal Ficticia, pues pagaría impuesto por lo que dice tener y no tiene.

Lo descrito anteriormente por el Lic. Terrero, amerita a nuestro entender ajustes de importancia en la citada Ley No. 82-79. Uno de ellos seria el hacer de la declaración jurada de bienes un anexo de la declaración jurada de impuesto, presentando la misma, no al tesorero de la nación, sino más bien a la Administración Tributaria con el fin de que sea esta la que determine la posible existencia y posterior cobro de la Evasión Fiscal Ficticia. Es este último quien debe autorizar al tesorero de la nación en su condición de (tercero) la abstención o no del pago del salario al funcionario público que no haya cumplido con el requerimiento dispuesto, de esta forma contribuiría con la intención de de la Ley 82-79.